Halloween: ¿Fiesta de los muertos? (Parte 1)
Pastor, Ricardo Iribarren
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Halloween: ¿Fiesta de los muertos? (Parte 1)

Si no lo sabía, el día 31 de octubre de 1517 fue la apertura de El Festival de la Reforma (fue el comienzo de la Reforma Protestante en Alemania), momento cuando Martín Lutero exhibió sus 95 tesis (contra el abuso de las indulgencias, la avaricia y el paganismo en la Iglesia católica) clavándolas en las puertas de la Catedral de Wittemberg y generando asimismo una dura controversia entre éste y aquellos aliados del Papa sobre una variedad de doctrinas y prácticas.

 Desde su origen, el término protestante no se utiliza para describir a los reformadores, sino para describir posteriormente a los diferentes grupos disidentes de la ortodoxia católica romana.

Para combatir los festejos y recordación de la Reforma, se dio como oportuno —y recibió el apoyo de muchos sectores contrarios a esta Reforma— el festejo pagano celticio del Halloween, en donde se sacrificaban víctimas humanas y animales para recibir el “buen” favor de los espíritus. El rito (llamado también: Día de Brujas) comienza con disfraces y celebraciones de maldiciones, fiestas y actos inmorales. Su significado viene de la palabra inglesa ALL HALLOW’S EVE (Día de Todos los Santos) y se conmemora el 1º de noviembre.

En Irlanda, donde tuvo su origen, durante ese día se encienden hogueras en las áreas rurales y los niños, disfrazados (primordialmente de monstruos), salen a pedir golosinas por las casas vecinas. También se organizan juegos: como el snap Apple, en el cual se ata una manzana al marco de una puerta y los participantes tienen que intentar morder la fruta mientras está colgada (¿no tiene connotación esto con la tentación a Eva por parte de Satanás en el Huerto de Edén?). Asimismo, los padres de familia organizan la “búsqueda del tesoro”: aquí, la tradición para las mujeres es pelar una manzana frente a un espejo iluminado por un candelabro. En Inglaterra, durante la llamada noche de todas las almas, se mezclan dos fiestas: el Festival Samhain y Pomona Day (fiesta de la diosa de los jardines y las frutas). Los niños aquí son disfrazados con atuendos de personajes tenebrosos y deben decir toda clase de imprecaciones.

Queridos amigos, la Biblia nos habla y enseña que debemos tener precaución con la realización —o participación— de actos o fiestas que atañen a los muertos.

Las personas ya fallecidas no pueden hacer absolutamente nada por los seres humanos vivos (véase Eclesiastés 9: 5-6) y viceversa. No obstante, hay quienes ocupan su lugar: los demonios, haciéndose pasar por algún espíritu humano “vagabundo” por la tierra (reflexione en Deuteronomio 18: 9-14).

Estudiemos concienzudamente la Palabra de Dios. Ella nos disipa toda duda. (Continuará…)

Dios bendiga tu vida. Pastor Ricardo Iribarren.

Tipeo, diagramación y corrección: Miguel A. Vreska (Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo.)

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